SIN SENTIDO

Imagina mis labios despertar sin sentido, extraviados en el roce de la almohada intentando evocar aquel febril recuerdo de una noche que se escapa. Abandonado a la deriva y lidiando inquieto con la soledad insostenible de mis sábanas. Embriagado en el mar de un sabor constante, indescifrable, efímero y que urge a mis instintos a regresar entregados a la curvatura incomprendida de tu boca. Añorando volver, como fugitivos, a escapar a nuestro más puro deseo con tan justos besos. Mujer, cuándo abrazarás mi plegaria, ruego de un hombre que ha perdido la cordura en el pozo de tan dulce veneno. ¡Cuándo mujer!

